El perfume es uno de los productos que mueve millones de dólares anualmente en todo el mundo. Todas las culturas por igual, a pesar de sus diferencias, comparten la características de emplear algún tipo de perfume o fragancia para al menos alguna ocasión en de la vida. No solo la comercialización de perfumes es responsable de cifras siderales en todas las economías, sino que las materias primas empleadas suelen ser commodities de alto valor, por su difícil producción.
Los elementos que componen los perfumes pueden ser de origen sintético o natural. Algunas esencias se obtienen de flores y frutos de especies vegetales, y hasta de sustancias animales, como el almizcle, que se obtiene de glándulas sexuales de ciertas especies, como el buey almizclero; o el ámbar, sustancia naturalmente producida por cetáceos. Para elaborar algunos gramos de esencia de rosas, o tulipanes, se necesitan varias toneladas de la flor, que debe pasar por un elaborado proceso de síntesis. Por esta causa, los perfumes de primera línea suelen ser bastante caros.
El márketing del perfume es una joya preciada por parte de las agencias de publicidad, ya que estos son clientes que invierten muchos millones de dólares en cada una de sus campañas. Los perfumes son productos que apuntan a todas las audiencias, son universales, y buscan transmitir la idea de sensualidad, atracción, magnetismo, y belleza. Simplemente por el hecho de aplicar sobre la piel un perfume de calidad, la persona se siente más hermosa, más sensual y más atractiva, no solo para el sexo opuesto, sino para todos.
El perfume suele ser emblema de grandes marcas de la moda, siendo producido, en muchos casos, por empresas que no solo se dedican a esta actividad, sino que la misma es solo un nicho del que se ocupan. Podemos considerar que se trata de verdaderos emporios de la moda, que producen ropa, accesorios, y en algunos casos calzado y joyería. Para estas empresas, se trata en realidad de lograr una imagen integral de la persona, de acuerdo con los dictados de la moda. Se crea entonces, una presencia de marca muy fuerte, que es necesario reforzar aún más por medio de la publicidad. Las figuras empleadas, tanto masculinas como femeninas, suelen ser estrellas de todas las áreas de actividad: actores, deportistas, artistas, quienes prestan su imagen para que los consumidores se identifiquen con su exquisita belleza y sensualidad, el sentido último de todo buen perfume.
Sobre el autor:
Andrea Andorra es asesora de belleza para http://www.perfumesandorra.com/perfumes/mujer/ tu tienda online de perfumes y
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