Pocos integrantes de toda la familia son más vulnerables a los cambios de casa que los niños y los ancianos. Pero son los más pequeños los que sufren psicológicamente mucho más con las mudanzas de vivienda. Una de las alternativas recomendadas por expertos consiste en mantener una conversación previa con los menores (teniendo la certeza del hecho), antes siquiera de hacerles conscientes de la novedad. Esta prevención es muy importante para conocer si están de acuerdo o no con el cambio de lugar. La pregunta debe estar dirigida con soltura y naturalidad. Por ejemplo: “¿Qué te parecería cambiar de casa?”, podría ser una inquisición muy directa y, por tanto, algo inconveniente. Los niños son puramente afectivos y egocéntricos; hay que estimularles su dosis de control y dominación de la casa; hacerles creer que son ellos los que deciden. Por tanto, una pregunta pertinente podría ser: “Si tuviéramos que cambiar de casa, ¿en qué barrio te gustaría vivir?”. Esta frase iniciará una charla donde se le podrá demostrar al niño que es él quien decide el cambio que ya le hemos sugerido y que también ya hemos decidido. Además, el hecho de hablarle de la nueva vecindad (y no de la mudanza misma) hará que se familiarice mejor con el ámbito desconocido y quitará de foco el problema que lo preocupa.
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Grupo Amygo es una empresa de mudanzas y guardamuebles de España, especializada en mudanzas internacionales y mudanzas nacionales