El dinero no causó la crisis y el dinero no la arreglará. Para enfrentarse con los desafíos financieros y sociales de hoy, es necesario un plan urgente completamente diferente —un plan que nos ayude con nuestras propias conductas egocéntricas.
Todos usan la expresión, “las bolsas cayeron”, ¿pero alguien sabe lo que esta frase realmente quiere decir? La bolsa no es, después de todo, nada más que una conglomeración de valoraciones y conjeturas: una plataforma sofisticada para apuestas acertadas y extrapolaciones que inmediatamente son traducidas en tarifas e índices. Entonces la bolsa no es lo que se derrumbó; lo que realmente se derrumbó fue la confianza entre la gente. Las empresas de crédito no creen en las empresas de seguros, que no pueden confiar en los bancos, que estuvieron decepcionados por los agentes inmobiliarios, que culpan a los agentes de seguros por causar la caída del Promedio Joe, que fue forzado, como siempre, a pagar todo esto. Y por si esto no fuera poco, a la larga vino el Esquema Ponzi de Madoff y rompió cualquier confianza que nosotros habíamos dejado en el sistema.
Ahora, todos juegan sus cartas muy cuidadosamente sin que nadie se las vea, como tratando de recuperar ese dinero de vuelta, tal y como era en los buenos tiempos: por debajo de la alfombra. Por eso al arrojar el aparentemente infinito capital, se ha secado y ha creado lo que los expertos llaman “una crisis de liquidez”.
Ahora sostente. A pesar de lo señalado anteriormente, no todo está perdido. En realidad, en las palabras de los Beatles, “esto mejora todo el tiempo” ¿Por qué? Porque aquella misma confianza que parece estar rota, nunca estuvo realmente allí. Ella no era sino una ilusión, y esa es la verdadera burbuja que se ha reventado. La situación donde cada uno está preocupado sólo con ganancias personales, nos trajo a esta crisis. Y si la verdadera confianza no existe en el mundo, es mejor descubrirlo ahora, antes de que sea realmente muy tarde.
Pero esto es sólo la punta del iceberg. El verdadero premio que viene con esta crisis es que ahora estamos listos para ver al mundo tal y como lo que es: un barco global.
Sobre el autor:
El Rav Dr. Michael Laitman es máster en cibernética, doctor en filosofía y Cabalá, profesor de ontología y teoría del conocimiento. Es fundador y presidente de Bnei Baruj y del Instituto ARI, en Israel. Más información en www.kabbalah.info , y, www.kab.tv/spa , http://laitman.es/