Dice una canción popular que Buenos Aires tiene más de 100 barrios, pero nada más alejado de, al menos, la versión oficial. El vals de “Cien barrios porteños” originario de Carlos Petit y Rodolfo Sciammarella reflejaba la sensación que aún tienen los porteños de la inmensa red de zonas que configuran la capital argentina. Se han llegado a contabilizar 110 barrios no oficiales, pero el gobierno de la ciudad asegura que se puede hablar de 48 con sus propias costumbres y personalidad. Por ello, el viajero necesita tener una idea previa de su carácter para distribuir el tiempo y saber elegir- porque inevitablemente hay que hacerlo-.
Muchos de los nombres de estos barrios surgieron como iniciativas inmobiliarias para diferenciar la imagen de una zona de algunos barrios, transformándose luego con el uso en un "barrio no oficial". El Microcentro, o City porteña expande su superficie entre el barrio de Monserrat y el de San Nicolás a través de un área de 60 manzanas. Las oficinas, bancos y centrales empresarias más importantes tienen su sede en él y se libera de los coches los días laborales. Si queréis llevaros una imagen económica este es vuestro distrito pero no es el ideal ni para dormir ni para llevarse una impresión de raza argentina. Los
albergues Buenos Aires se aprovecharán más en barrios más sentimentales, tangueros y con saber a mate. Para los que pretendan encontrarlos lo antes posible tendrán que coger el metro
La línea E del Subte (metro)conecta al visitante con Boedo, las calles donde las casas en forma de “chorizo” comparten terreno con modernos edificios de la última década. A principios del siglo XX sus artistas mantuvieron una disputa con los del Florida. Los primeros pertenecían a la corriente más popular de las incipientes vanguardias y los segundos, capitaneados por Roberto Artl, se sentían muy orgullosos de que su posición aristocrática representara a los verdaderos argentinos del arrabal.
La Boca es conocido por recoger en sus entrañas el estado del equipo de fútbol Boca Juniors. Durante la colonización española, este barrio se utilizó para albergar la trata de esclavos negros. A ellos se sumaron en el siglo XIX la mayor parte de inmigrantes italianos que cruzaron el atlántico. La vecindad del Riachuelo se visita habitualmente por los turistas que quieren reconocer el rasgado de los tacones tangueros en sus calles.
Sin embargo el pulmón gracias al que respira la ciudad se sitúa en el barrio de Palermo. El zoológico de la ciudad, el Jardín Botánico y el hipódromo forman parte de su orografía acompañando a las casas residenciales. Su extensión es tan amplia que se subdivide en varias zonas distinguiendo a los inmigrantes sicilianos, en el Palermo Chico, mientras que en Palermo Viejo, el escritor Jorge Luis Borges ha puesto nombre a una manzana y es el centro más despierto para el teatro alternativo. El “Palermo Hollywood” y sus largas calles televisivas contrastan con otro de las destacadas presencias en el lugar, el psicoanálisis, con un gran número de profesionales de esta rama.
Las calles empedradas de San Telmo, el cementerio ideado por Prosper catelin donde Eva Perón está enterrada y el puerto donde tiene sede la universidad bonaerenses se suman al amplio abanico de raíces y diversidad de este país. Uno de los latinoamericanos con más oferta cultural y que mejor exporta una imagen global al turismo internacional. A pesar de esta proyección, hay que estar atentos porque en cada uno de sus lugares hay modificaciones de ese Buenos Aires tan soñador y superficial por unos y de raíces profundas para muchos otros. Sólo hay que concentrar esfuerzos y pasear por las calles adecuadas
Por: Sonia L. Baena
Sobre el autor:
Andrea es una viajera independiente que, antes de trabajar como escritora para HostelBookers recorrió varios continentes descubriendo las maravillas de sus ciudades y pueblos.