De todos los loros pequeños, excepto los periquitos, el
agapornis roseicollis es el ave más común en las jaulas.
Procedencia
Esta especie se encuentra en el suroeste de África, principalmente en Angola y Namibia y, hasta el río Orange. Su Hábitat son las sabanas con árboles solitarios y viejos como acacias y baobabs y también en los bordes de los bosques vírgenes. Este Agapornis suele asentarse cerca de los ríos, en enormes bandadas vienen a beber agua al menos una vez al día. El vuelo de estas pequeñas aves es rápido y firme. Cuando vuelan a beber en bandada se suelen comunicar con fuertes y agudos gritos entre ellos.
Se alimentan de semillas y diversas frutas. Incuban durante la temporada de lluvias y buscan los nidos abandonados por otros aves, también aprovechan los huecos en los troncos de los árboles.
En Europa, los primeros individuos vivos de esta especie fueron traídos por una empresa zoológica alemana en 1860, y las primeras crías que se registraron en 1869 fueron en el zoo de Berlín. Estos pájaros pequeños rápidamente ganaron gran popularidad entre todos los avicultores. Su crianza se extendió rápidamente gracias a que: no necesitan especiales condiciones y se adaptan con gran facilidad y son muy resistentes.
Características
El plumaje del macho más frecuente es el de color verde. El frente alrededor de los ojos es rosáceo, este color aparece también en la barbilla, garganta, cuello y ambos lados del cuello. Otros colores que aparecen en estas aves de color verde, con excepción del ala principal, es el color naranja-rojo en la base. La hembra tiene el plumaje parecido al macho. A veces rosáceo y el color en la cara es más pálido, pero no hay una regla. También, la cabeza de la hembra no es tan "angular". Los huesos pélvicos de la hembra son más anchos y más redondeados, lo que hace que al apoyarse en una rama las piernas estén más separadas de modo que casi toca la rama con todo el cuerpo. Las hembras tienen unos pocos gramos más de peso que el macho .
Convivencia con otras aves
Estos agapornis se caracterizan por su agresividad en particular con otras aves. Bajo ninguna circunstancia pueden tenerlos con otras aves en la jaula. Persiguen y acosan a los pájaros incluso mucho más grandes y especialmente les pican sobre las patas, hiriéndoles con sus picos fuertes.
Sus jaulas
Lo mejor es mantenerlos en jaulas de metal. La de una pareja debe medir como mínimo 80x50x40cm. El alambre debe ser de 1-2mm de espesor. Porque de menos espesor los parten con facilidad. No se les puede poner en las jaulas de madera, porque después de unos días estará completamente destruida. En una jaula se puede mantener unidos unas cuantas parejas de agapornis roseicollis.
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