Muy decorativos, abiertos o cerrados, con materiales a la última e interiores bien planificados para aprovecharlo al máximo; así pueden ser los armarios
para tu hogar. Sólo tienes que considerar una serie de consejos a la hora de decidirte por uno u otro.
Empotrados o exentos, con una estética muy cuidada, con un orden interior minucioso y práctico, que saque partido a cada milímetro. Así son los nuevos armarios y vestidores. Toma nota de las claves esenciales para conseguir un guardarropa moderno y funcional, que se adapte exactamente a tus necesidades: al espacio disponible, al estilo decorativo de la habitación, al tipo de prendas que vas a guardar y al número de usuarios.
Está muy de moda armarios integrados en la decoración. Si optas por un modelo empotrado con puertas de madera, elígelas a juego con el resto de las carpinterías; así, suavizarás el volumen del armario y lograrás un atractivo equilibrio
Puertas prácticas y muy decorativas
Desde la melamina y el DM lacado hasta los plásticos de última generación y los cristales coloreados, los materiales para los frentes de armario son casi ilimitados. De ellos y del diseño dependerá el estilo del armario, y del sistema de apertura elegido, su versatilidad y el óptimo aprovechamiento del espacio. Las puertas batientes garantizan el máximo aislamiento y permiten utilizar su cara interna y ver todo el interior. Por su parte, las plegables ahorran bastante espacio, aunque restan visibilidad en los laterales. Las correderas, por último, son las únicas que solucionan los problemas de espacio frontal, pero al menos un lado siempre queda oculto.
Los interiores: bien planificados
Para organizar bien el armario, lo ideal es dividirlo en tres zonas. La parte superior, con baldas, para maletas y prendas de poco uso; la zona central, la de acceso más cómodo, con barras y baldas a distintas alturas, para el vestuario más habitual, y la de abajo, con cajones, para las prendas más pequeñas. Los zapatos, es mejor guardarlos en módulos independientes y cerrados. Si el armario es pequeño, guarda colgadas la mayor cantidad de prendas posible. Si dispones de espacio, pon muchas baldas, mejor con poco fondo y altura: además de separar y clasificar el armario, lo hacen más resistente. Y recurre a todos los accesorios que ayudan a ordenar.
Tendencias
El material estrella es, sin duda, el cristal. Lacado, pintado, ahumado, serigrafiado, translúcido u opaco, aporta brillo y color al dormitorio, con un efecto similar al que se consigue al colorear una pared. En granate, naranja, rojo y negro para los más atrevidos, y en blanco, tabaco y gris para los que no lo son tanto. También se llevan los acabados lacados y esmaltados, brillantes como espejos, los combinados con madera y los diseños en cuadrícula. Triunfan las maderas claras y los tapizados en cuero o falsa piel. Desaparecen los altillos independientes y los tiradores, salvo que sean muy grandes y de acero. Y se imponen las puertas correderas para los
armarios con listelos de aluminio.
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